Tuesday, March 22, 2005

Blues por una mesa de derecho

Siguiendo los lineamientos del colega Tlacuache, dedicaremos a estas líneas a realizar un somero estudio de cierta mesa directiva de alguna universidad dentro de un país latinoamericano.
Efectivamente, debemos de realizar una distinción básica entre los conceptos de poder y autoridad, más sin embargo, añadiremos uno más: el imperio. El vulgo ignorante, responde a la idea de imperio (del latín imperium) como un estado supranacional (en el mejor de los casos) que integra un número de dos o más estados bajo su mando o dirección. Sin embargo, debemos de regresar a las raíces de la palabra, como significativa del concepto de mando o dirección, a la cual los romanos diferenciaban de la auctoritas en términos de la res publica: mientras el imperium era sustentado por los cónsules, la auctoritas emanaba del senado, representación de la clase patricia de la ciudad. Por tanto, la autoridad constituye un acto en virtud del cual, aquel órgano o individuo que se encuentra investido de la soberanía estatal ordena a aquel que ejerce la faculta de imperium para que ejecute sus órdenes (poder ejecutivo). El poder, más que un concepto jurídico, constituye una forma dentro de la gama comprendida por al teoría política, indeterminado y de dificil definición.
Por otra parte, encontramos en la teoría pura del estado un tercer concepto: la jurisdictio. La jurisdicción, como acto de interpretación y aplicación de las normas que emanan de la auctóritas senatorial (así como de la concilia plebis), cuya ejecución estará a cargo del cónsul o rama ejecutiva de la ciudad (aunque en la ciudad romana los cargos administrativos se ejercían en forma dual).
Ahora bien, ¿Cuál es el problema y cómo se aplica al caso concreto de la mesa de derecho? Que desde la misma roma, las funciones de cada uno de los órganos se encontraba perfectamente delimitadas (principio del estado de derecho), pero en la estructura cuasi jurídica de la universidad referida, aquel investido de jurisdictio (el poder judicial) legisla (sin que se establezca que el sistema sea de derecho consuetudinario) y ejerce facultades de revisión fiscal propiamente administrativas. El poder ejecutivo organiza fiestas (sin tener claro cúal podría ser otra facultad del mismo) y el poder legislativo se encuentra integrado por miembros de las distintas mesas directivas de cada carrera universitaria que no crea las normas, y claro, a imagen del desconcierto constitucional mexicano sobre la estructura del sistema encontramos un tribunal electoral, que conoce sobre los recusros interpuestos en su contra por los particulares (que no son otros que los pendejos estudiantes) llamándole curiosamente apelación, cuandod e acuerdo al término, para que exista es necesario llamar a otro órgano con jurisdicción original (quye sería el poder judicial) para que conozca del recurso, por lo que realmente nos encontraríamos ante una vil y llana revocación.
Ahora bien, al suerte de las mesas es parecida. Contamos con un presidente, un secretario, un coordinador de eventos, un coordinador estudiantil y un tesorero, cada uno con su función establecida (quizás no tanto els ecretario, que podría pasar como gato/esclavo/famulus/servus de la presidencia)
El problema inicia cuando uno de los miembros carga con las responsabilidades de todos los demás, por delegación tácita ante su propia inactividad. Otro problema sería la invasión violenta de facultades, que de igual manera llevaría, ahora sí, a un conflicto de poderes. Por lo tanto, se estima necesaria la delegación expresa de facultades extraordinarias que con un evento extracurricular podrían surtir, y sin embargo, la desgracia última llega cuando aún delegadas dichas facultades, los destinatarios del mandato, en términos populares, se hacen pendejos, volviendo a recaer el cúmulo de facultades en una persona, la cual no cuenta con la facultad (¿o prerrogativa) de representación, por lo que aquel que la sustenta (el presidente, de presidium, presidir), encontrándonos ante un acto arbitrario e injusto al mismo tiempo.
Así ninguna representación, ya sea ciudadana o estudiantil, puede sobrevivir. La sombra de la ocloracia o tiranía se asoma entre los trámites burocráticos, obscuros e ilusos, que no puede conducir a otro puerto, que a la chingada.
Su alteza serenísima (Jellinek wannabe)

Tuesday, March 15, 2005

Su alteza serenísima, el maniqui y el ministro

Hace no muchos ayeres, en un día lluvioso y aireado de marzo, su alteza serenísima acudió a una amigable reunión en un conocido antrejo de la ciudad, no muy digno de su condición por cierto. Sin ambargo, y degradando su calidad real, decidió acudir a fin de poder concertasecionar con un ministro que acudió desde un lugar de cuyo nombre no deseo acordarme (al igual que de lo sucedido en ese día)y llegando al lugar previsto para el evento, me sorprendió encontrarme con un maniqui.
La sorpresa fue inmediata, en virtud de que había consumido bebidas espirituosas (dignas de su rango) en cantidades industriales antes del evento, por lo que de repente pareció que el maniquí cobró vida: SÍ SEÑORES, ERA TAL MI EMBRIAGUEZ que sus ojos evrdes comenzaron a moverse, sus manos transparentes parecían llvarse un popote pispireto a sus labios, plenos de diet coke y de aparente vida ante los besos que le propinaba un dubujo animado japonés (picachu), pretendía darle vida a través de respiración boca a boca. Los minutos pasaban y yo, ante lo sucedido consumí más bebidas embriagantes, llegando a un verdadero estado de congestión etílica.
Sin embargo, para su alteza serenísima la congestión alcoholica no significa estar borracho, no, jamás, no es digno de su cargo, simplemente se identifica con el mundo de las ideas del cual pretende ser ciudadano algún día. La noche seguía su curso cuando hizo aparición el ministro de la Tierra de Fuego seguido por cuatro guardaespaldas (aunque luego fui notificado por la amable concurrencia que se trataba sólo de tres personas y que, para mi sorpresa, dos eran mujeres). La presencia del ministro era realmente imponente y fui sorprendido por su argumentación mientras yo le comentaba sobre la probelmática de la pol´pitica criminal seguida en México (aunque luego me dijeron que me la pasé diciendo pendejadas y escupiendo dado el estado de alcoholismo que invadía mis venas).
La noche seguía y los tragos de cerveza barata robada a la novia de mi amigo y el bacardí que pagó a aquel que increpé toda la noche en los intervalos que me digné dejar de escupir al distinguido visitante. El maniquí desapareció, junto al pókemon que gritaba "pika" "pika" mientras el ministro le decía que estaba más loco que el pendejo vestido de negro. Ante mi desfilaba lo que parecía ser rigoberta menchú vestida con huipil naranja y usando lentes; la cochinita peggy recitaba un poema en francés al oido de un cholulteca (curiosamente también usaba lentes) y una voz lñejana repetía y repetía la frase no mames que yo entendí como ¡salud! y pues seguí bebiendo.
De repente, una mujer blanca y dulce (que resultó ser morgana cabrona), clamaba por una ballena rosada y lo que parecía ser el mismísimo pinki, aunque el cholulteca de lentes la miraba fijamente por debajo de su penacho, para disgusto de peggy, quien dejó de recitar (siempre había pensado que la rana rené era su amante), mientras una mujer yacía a su lado recostada en una cama con dosel de latón, mentándole la madre a alguien que parecía su compañero de trabajo. La noche siguió y laura león brindaba conmigo, mientras peinaba su rubia cabellera con un hombre llamado la araña (aunque no recuerdo si era spiderman, pues no vestía de rojo)....
Al otro día desperté..,. el ministro se fue después de mi último escipitajo y ahora en el aeropuerto de buenos aires hay una foto con la indicación de deportar inmediatamente (el famoso 33) al hombre de la foto, que a pesar de tener sangre azul y dignidad principesca (ojo remi) tiene un pedo peor que de albañil en quincena
Su bajeza borrachísima.
P.D. Nunca supe que sucedió con el maniqui....

Friday, March 11, 2005

Initium

Dicen que todos los inicios son difíciles (omnia principia dificilia sunt), pero bueno, debemos encontrar alguna forma... quizás In illo tempore, pero nos veríamos envuletos en una aura mediocritas teologica que no parece conectarse con los deseos de este frustrado déspota ilustrado (fue tan gracioso cuando una licenciada en ciencias políticas de la Universidad de Kansas no tenía idea de que era el despotismo, a pesar de que lo vive a diario) que vive en una época dominada por una especie de democracia que más bien nos parece populismo pendejo.

Quizás el érase una vez nos serviría de base, pero esto en la época del materialismo histérico (en palabras de Xavier Velasco) parece que las historias de hadas no tienen cabida... podríamos usar el "agréguese a sus autos el escrito de cuenta... y con fundamento en el artículo 78 del Código de Procedimeintos Civiles para el Estado, dígasele al pendejo que esta escribiendo que no está dictando una sentencia" dirían nuestras ilustradas autoridades jurisdiccionales...

Se me acaban las ideas y no puedo comenzar con esta madre, esperando que la stultitia que por ósmosis he adquirido respecto de los miembros de mi mesa de trabajo deje de surtir sus efectos y poder volver a mi estado ideal de ñoño alcohólico en el cual me encuentro tan contento y espero morir algún día (porque vivir para siempre, que pinche hueva)...

Quizás ver las noticias tampoco permite que mi poca actividad intelectual desarrollada en un mundo de medios en que hasta la biblia se ve en película en vez de leerse (y no lo digo por mocho, sino porque fue el primer pinche libro impreso de la historia), asistiendo diario a la tragicomedia de un mundo que ya no cree en sí mismo y que curiosamente es capaz de destruirse varias veces (siendo estúpido afirmarlo, pues nada puede destruirse dos veces, aunque el Lavosier diga lo contrario... pero como no somos químicos, simplemente nos vale madres), donde los marxistas ya no creen en Marx, los teólogos piensan que Dios ha muerto y resulta que Porfirio Días no fue tan culero ni Juárez tan chingón (our past is no longer what it used to be...)

Corren los parágrafos llenos de pendejez y segumos sin iniciar... creemos que lo mejor es dejarlo aquí, quizás en el fin este nuestro principio (no se porqué carajos hablo en la primera persona del prlural si no soy papa ni rey), y donde se encuentre nuestro final, ora si que fue de Dios.

S.A.S.