Monday, February 27, 2006

La Planta

En la planta catorce, en el pozo minero, en la tarde amarilla, sesenta y cinco hombres no volvieron... hay sirenas, lamentos, acompasados ayes a la boca del pozo... dos mujeres de luto anelando dos cuerpos y una madre que rumia su agonía en silencio... es el tercero.
A las diez la luna clara se refleja en las sortijas del patrón recién llegado, con sombrero, gravedad y su aburrido gesto... el ha sido el primero, vendrán gobernadores, secretarios, alcaldes, ingenieros, tratarán de salvar... la presentida viuda que se muerde el pañuelo, no sabrán acercarse a la madre que les pida con los ojos rececos...
A las doce el patrón mirará su reloj, los otros ya se fueron, en un punto y aparte ebozará un fastidio mientras piensa... ¿pero dónde estan estos?
Ha regado el cuerpo de bomberos, y a la una menos diez verá la noche... el primer muerto.
Sentados en el suelo los mineros se hacen cruces y reniegan de Dios, quien diría les pillara de sorpresa la tragedia repetida... a veces el mas bravo se le queda mirando fijamente al patrón con dientes apretados, y el patrón con sombrero, tiene dos policías a su lado no hay cuidado.
Tres horas lentas pasan y a la luz de las linternas asustadas el cura con los ojos arrazados al segundo le va uniendo en el pecho las manos... y un chaval de quince años, mientras llora impotente se abraza de un arbol...
Y el chofer del aptrón, con su gorra de plato, se siente desplazado, es un hombre prudente bien domado...
El rocío ha calado hasta los huesos cuando sale el tercero, le recibe con sonrisa gris azul la madrugada... y con voces los mineros mientras se abrazan todos y uno de ellos, el más fiero...
Por no irse al patrón, llora en el suelo....
Víctor Manuel Santa Cruz

1 Comments:

Blogger Morgana Cabrona said...

bueno, muy bueno!!!!

11:24 PM  

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