mAQUIVALEO EN mÉXICO
Leyendo a Bobbio (el libro rojo era demasiado nocivo para mi desequilibrada salud emocional, pero ánimas lo acabé, jeje) y el análsis de los sistemas políticos, me di cuenta de algo sorprendente: México a subido y bajado de la rueda de la fortuna de Polibio como si de trajinera de Xochimilco se tratase. Comenzamos con el malviaje del primer imperio (monarquía, aunque Maquiavelo hubiese catalogado al principe nuevo Iturbide como un hombre carente de virtud y demasiado ligado a la fortuna), que antes de haberse conformado, gracias al todo poderoso Pinsset caía en una malograda demcracia como producto de la adopción del Acta constitutiva y de la Constitución de 1824. Pero como inebitablemente señaló el buen Polibio, la inestabilidad se llevó entre las piernas de forma rápida a este intento de forma de gobierno para degenerar, ya en el último año de gobierno de Guadalupe Victoria, en franca oclocracia, donde el poder era controlado por dos facciones opuestas que, a contrario de lo que señalaban Platón y Polibio, estaba dividdo en dos partidos que no eran el popular y del patricio, sino de conservadores y liberales (aunque con estricto apego histórico en un principio sólo pugnaban por la conformación estructural del Estado Mexicano, entre federales y centralistas, pero que aún degeneraron más para acabarla de chingar, en als dos formas mencionadas). Un proceso que duró hasta el año de 1837, a ojo de buen cubero, con la victoria de uno de los partidos en dudosas elecciones, verbigracia de un presidente que cambiaba de convicciones como de pierna, en que con la instauración del centralismo mediante las siete leyes constitucionales y el poder conservador, intentaron ingresar en el ejercicio de la aristocracia-presidencialista.
El gusto no duró demasiado, pues diez años después, a través de severos desmanes, tres conflictos bélicos de importancia y aosnadas por doquier de los federalistas, la plutocracia de la primer ley constitucional se desvaneción ante la reinstauración de la fatídica constitución de 1824 (aquella mediante la cual el vicepresidente se la pasaba tratando de asesinar al titular del ejecutivo y a veces lo conseguía) claro esta que mediante un acta de reformas en 1847, con lo que inició la gran lumbrera del derecho mexicano (que estaba muy muy MUY lejos de comenzar a ser codificado, toda vez que el Código de Comercio Lares sería abrogado por el envidioso de Juárez) y la correción de algunas estupideces del texto original, y la introducción de garantías individuales, siendo que muchos constitucionalistas han olvidado el increible adelanto de la constitución central al respecto.
Por lo pronto, regresamos a la democracia y a sus bellos desmanes. Cuando era aceptado por el Constituyente el voto particular de Otero los cañones gabachos tronaban en paso de Cortés. El desmadre que siguió a continuación pemritió el establecimiento de una tiranía al más puro estilo espartano, el de Santa Ana, que degeneró en vil tiranía (recordemos el interés común en aristóteles y al estabilidad en Polibio) y que no temrinaría con la promulgación de la Constitución de 1857, siendo que aquel que se encargó de promurgarla, la desconoció al darse cuenta que sólo eran buenos deseos, y un Benito Juárez sin legitimación constitucónal se hace con el poder desbancando a Zuloaga. Este no es el resurgimiento de la democracia, ni mucho menos del liberalismo (ya que dicen que la Emperatriz Carlota era mucho más "roja" que Júarez), sino la continuación de un régimen tiránico que jamás fue avalado por elecciones libres (bueno, sólo la última vez, pero al indio oaxaqueño lo salvo la muerte de sufrir golpe de estado y pasar a la historia como tantos otros: "la historia nos juzgará" solía decir y muy condenadote). Tras el fin de la tiranía, y un breve espacio en que fungió como príncipe nuevo un Lerdo de Tejada que no sabía bien a bien que hacer, máxime la oposción de Iglesias, abandona el poder para entregarlo a Porfirio Díaz, con quien comenzará un tercer principado (después del príncipe nuevo Maximiliano, que no tenía idea de que ahcer con este pobre país) de conformidad con Maquivalelo, pero un principado despótico que traería un poco de bien (Aristóteles+Platón) mediante la pax porfiriana que tanto había anhelado un pueblo que ya estaba harto que los proyectos de nación nomás no cuajaran. Despotismo en toda la extensión de la palabra: "poca política, mucha administración" lo que biene siendo: "todo para el pueblo, todo por el pueblo, sin el pueblo."
Sin embargo, el mounstruo de la masa oprimida por Porfiriopoxchtli decide levantarse armas para recuperar un poder que jamás tuvo. La revolucón triunfa sobre el "dictador" y se instituye un gobierno republicano con un texto constitucional apenas distinto a aquel que se pretendía reemplazar. Los revolucionarios jamás conocerían el poder, ni lo olerían vaya (quizás Pancho Villa sí, al "tomarse la foto en La Silla"), sino que derivará en una tiranía, la cual abarcaría de 1917 al gobierno del General Cárdenas, cuando a dicha forma de gobierno se adhiere un elemento oligárquico, que no es otra cosa que el Partido Revolucionario Institucional.
Pero bien se decía que las formas puras, ya sean buenas o malas, degeenral rápidamente, máxime si se juntas dos de ellas. La declave comenzaría unos veinte años más tarde, con la priemra ublevación del pueblo (pueblo ens entido correctamente político, no la chusma que hoy gobierna al país), que dejeneró en al isntauración de un régimen democrático, pero a través de un lento y pacífico devenir, sin derramamiento de sangre.
Sin embargo. ¿la famosa transición fue hacia la democracia o hacia la oclocracia? A mi me parece que la segunda, pues sólo falta hechar un vistazo al Palacio de San Lázaro y ver cómo legislan con las nalgas, o a cómo encapuchados y hombres desnudos blandiendo machetes como si se tratase de cruzados ente Jerusalén, impiden la realización de proyectos de un gobierno escogido por una "mayoría".
Creo que no nos haría mal elegir un gobierno mixto, como aconsejan Platón, herodoto, Aristóteles, Polibio y Maquiavleo, entre otros (digo, ya entrados en pendejadas) para ver como nos va, donde la política sea el arte de lo posible y no que la Suprema Corte de Justicia de la Unión, tenga que suplantar, mediante el abuso del derecho procesal constitucional, la tarea de los otros dos poderes de la "Unión" (jaja, disculpen el sarcasmo). Algo como Roma, donde este representada la Monarquía, através de un presidente (pero "con dedo", auqnue sea menique), por un senado que represente a la clase dirigente del país (ustedes saben quienes son) y una concilia plebis con Tribunos del Pueblo que defiendan los intereses y derechos de la sociedad frente a los poderes constituídos. ¿Donde encajaría el poder judicial? Creo que no habría problema de intercalarlo como independiente, como un colegio de lictores o feciales, si ya estamos en pleno malviaje.
Bueno, en conclusión, México a pasado así por las formas de gobierno (rompiendo las prediciones de todos los politólogos mencionados):
MONARQUÍA-DEMOCRACIA-ARISTOCRACIA- DEMOCRACIA- TIRANÍA-TIRANÍA BIS (NO LEGITIMADA)-MONARQUÍA- TIRANÍA- OCLOCRACIA- MONARQUÍA (DESPÓTICA)-TIRANÍA- TIRANÍA/OLIGARQUÍA-¿DEMOCRACIA?- OCLOCRACIA.
Y decía Maquiavelo en sus Discursos que un Estado no puede atravesar por todas las formas de gobierno (ja!), pero cómo se ve que, al igualq ue si cafca hibiera sido Mexicano hibiere sido escritor costumbrista, no conocí a mi México querido.
Alonso Wanna Be Matzger.
El gusto no duró demasiado, pues diez años después, a través de severos desmanes, tres conflictos bélicos de importancia y aosnadas por doquier de los federalistas, la plutocracia de la primer ley constitucional se desvaneción ante la reinstauración de la fatídica constitución de 1824 (aquella mediante la cual el vicepresidente se la pasaba tratando de asesinar al titular del ejecutivo y a veces lo conseguía) claro esta que mediante un acta de reformas en 1847, con lo que inició la gran lumbrera del derecho mexicano (que estaba muy muy MUY lejos de comenzar a ser codificado, toda vez que el Código de Comercio Lares sería abrogado por el envidioso de Juárez) y la correción de algunas estupideces del texto original, y la introducción de garantías individuales, siendo que muchos constitucionalistas han olvidado el increible adelanto de la constitución central al respecto.
Por lo pronto, regresamos a la democracia y a sus bellos desmanes. Cuando era aceptado por el Constituyente el voto particular de Otero los cañones gabachos tronaban en paso de Cortés. El desmadre que siguió a continuación pemritió el establecimiento de una tiranía al más puro estilo espartano, el de Santa Ana, que degeneró en vil tiranía (recordemos el interés común en aristóteles y al estabilidad en Polibio) y que no temrinaría con la promulgación de la Constitución de 1857, siendo que aquel que se encargó de promurgarla, la desconoció al darse cuenta que sólo eran buenos deseos, y un Benito Juárez sin legitimación constitucónal se hace con el poder desbancando a Zuloaga. Este no es el resurgimiento de la democracia, ni mucho menos del liberalismo (ya que dicen que la Emperatriz Carlota era mucho más "roja" que Júarez), sino la continuación de un régimen tiránico que jamás fue avalado por elecciones libres (bueno, sólo la última vez, pero al indio oaxaqueño lo salvo la muerte de sufrir golpe de estado y pasar a la historia como tantos otros: "la historia nos juzgará" solía decir y muy condenadote). Tras el fin de la tiranía, y un breve espacio en que fungió como príncipe nuevo un Lerdo de Tejada que no sabía bien a bien que hacer, máxime la oposción de Iglesias, abandona el poder para entregarlo a Porfirio Díaz, con quien comenzará un tercer principado (después del príncipe nuevo Maximiliano, que no tenía idea de que ahcer con este pobre país) de conformidad con Maquivalelo, pero un principado despótico que traería un poco de bien (Aristóteles+Platón) mediante la pax porfiriana que tanto había anhelado un pueblo que ya estaba harto que los proyectos de nación nomás no cuajaran. Despotismo en toda la extensión de la palabra: "poca política, mucha administración" lo que biene siendo: "todo para el pueblo, todo por el pueblo, sin el pueblo."
Sin embargo, el mounstruo de la masa oprimida por Porfiriopoxchtli decide levantarse armas para recuperar un poder que jamás tuvo. La revolucón triunfa sobre el "dictador" y se instituye un gobierno republicano con un texto constitucional apenas distinto a aquel que se pretendía reemplazar. Los revolucionarios jamás conocerían el poder, ni lo olerían vaya (quizás Pancho Villa sí, al "tomarse la foto en La Silla"), sino que derivará en una tiranía, la cual abarcaría de 1917 al gobierno del General Cárdenas, cuando a dicha forma de gobierno se adhiere un elemento oligárquico, que no es otra cosa que el Partido Revolucionario Institucional.
Pero bien se decía que las formas puras, ya sean buenas o malas, degeenral rápidamente, máxime si se juntas dos de ellas. La declave comenzaría unos veinte años más tarde, con la priemra ublevación del pueblo (pueblo ens entido correctamente político, no la chusma que hoy gobierna al país), que dejeneró en al isntauración de un régimen democrático, pero a través de un lento y pacífico devenir, sin derramamiento de sangre.
Sin embargo. ¿la famosa transición fue hacia la democracia o hacia la oclocracia? A mi me parece que la segunda, pues sólo falta hechar un vistazo al Palacio de San Lázaro y ver cómo legislan con las nalgas, o a cómo encapuchados y hombres desnudos blandiendo machetes como si se tratase de cruzados ente Jerusalén, impiden la realización de proyectos de un gobierno escogido por una "mayoría".
Creo que no nos haría mal elegir un gobierno mixto, como aconsejan Platón, herodoto, Aristóteles, Polibio y Maquiavleo, entre otros (digo, ya entrados en pendejadas) para ver como nos va, donde la política sea el arte de lo posible y no que la Suprema Corte de Justicia de la Unión, tenga que suplantar, mediante el abuso del derecho procesal constitucional, la tarea de los otros dos poderes de la "Unión" (jaja, disculpen el sarcasmo). Algo como Roma, donde este representada la Monarquía, através de un presidente (pero "con dedo", auqnue sea menique), por un senado que represente a la clase dirigente del país (ustedes saben quienes son) y una concilia plebis con Tribunos del Pueblo que defiendan los intereses y derechos de la sociedad frente a los poderes constituídos. ¿Donde encajaría el poder judicial? Creo que no habría problema de intercalarlo como independiente, como un colegio de lictores o feciales, si ya estamos en pleno malviaje.
Bueno, en conclusión, México a pasado así por las formas de gobierno (rompiendo las prediciones de todos los politólogos mencionados):
MONARQUÍA-DEMOCRACIA-ARISTOCRACIA- DEMOCRACIA- TIRANÍA-TIRANÍA BIS (NO LEGITIMADA)-MONARQUÍA- TIRANÍA- OCLOCRACIA- MONARQUÍA (DESPÓTICA)-TIRANÍA- TIRANÍA/OLIGARQUÍA-¿DEMOCRACIA?- OCLOCRACIA.
Y decía Maquiavelo en sus Discursos que un Estado no puede atravesar por todas las formas de gobierno (ja!), pero cómo se ve que, al igualq ue si cafca hibiera sido Mexicano hibiere sido escritor costumbrista, no conocí a mi México querido.
Alonso Wanna Be Matzger.


1 Comments:
oiga Su Alteza, le recomiendo fervientemente que deje Usted de fumar eso....
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